¿Cuánto hay que ventilar los dormitorios cuando hace frío?

Cuando más frío hace, menos se ventila, para no dejar entrar el frío.

Igual es necesario ventilar, para eliminar la humedad, el CO2 y otras emanaciones y olores, así como para reponer el oxígeno. Pero no es necesario mantener las ventanas abiertas durante mucho tiempo. Esto solo enfría la casa más de lo inevitable.

Podemos aprovechar dos efectos favorables:

  • Con mayor diferencia de temperatura entre interor y exterior, el efecto de secado del aire es más grande.
  • Con mayor apertura de las ventanas, ojala en muros opuestos, los espacios interiores se ventilan en menos tiempo, reduciendo el enfríamiento.

Por esto es recomendable ventilar temprano en la mañana y tarde en la noche, durante poco tiempo, pero con las ventanas lo más abierto posible.

Esto es posible para cualquier persona, también para todos aquellos que salen a trabajar todo el día.

Cada persona emana humedad constantemente, mediante la piel y la respiración. Son algo como 100 g de vapor por cada hora. En reposo puede disminuir a un tercio de este valor, y con mucha actividad física puede ser tres veces más. En el dormitorio durante la noche, esta humedad es absorbida por el aire y por las superficies absorbentes, tales como paredes y textiles. Al ventilar en la mañana, se seca el aire. Posteriormente, durante el día, el aire seco puede absorber el resto de la humedad contenida en los textiles y en las superficies de los muros. De tal manera que corresponde ventilar nuevamente, tarde antes de acostarse, para eliminar el resto de la humedad de la noche anterior. Además, así se repone el oxigeno que favorece un buen descanso.

La buena ventilación de los dormitorios reduce los riesgos de enfermedades respiratorias.